La hora de Nuevo León

Icono Política
· Política | 10 septiembre 2020
Por Equipo Editorial

Solo hay tres reglas para una buena administración gubernamental: escoge la mejor gente, pídeles actuar bien y apóyalos siempre. Escoger a la mejor gente es lo más importante”. Adalai E. Stevenson, político estadounidense

Es una vergüenza para el estado de Nuevo León que tenga casi 20 años en franco deterioro de los servicios básicos y por lo tanto en la calidad de vida de sus esforzados habitantes, debido por una parte a los malos gobiernos que ha padecido, y por otra, a la falta de liderazgo de los organismos del sector privado y de la sociedad civil, con sus escasas y muy respetables excepciones.

Los problemas más graves son la ausencia de estado de derecho, ya que la impunidad es del orden del 97% (solo 3 delitos de cada 100 se castigan), la inseguridad que crece cada día, especialmente en cuanto a homicidios, feminicidios y desapariciones forzosas.

El transporte público es el peor del país por caro, lento e incómodo. Monterrey es catalogada como la ciudad más contaminada de América, y el desarrollo urbano es caótico.

Los últimos tres gobiernos estatales y un buen número de los municipales no han tenido freno ni contrapeso alguno a sus desmanes, además que se han caracterizado por su ineptitud y corrupción. Algunos ex Gobernadores y ex alcaldes no pueden aparecer en público porque son despreciados socialmente y por ello hasta se esconden detrás de las columnas en los pasillos del aeropuerto para tratar de pasar inadvertidos.

Desafortunadamente en México, salvo algunos “garbanzos de a libra” los altos funcionarios públicos se despachan a manos llenas y solo buscan el próximo peso y el siguiente puesto sin importarles el bienestar de la gente. Por ello es muy difícil encontrar gobernantes que se hayan distinguido por su eficacia, honestidad y orientación al bien común.

Por lo tanto, es indispensable que los organismos empresariales sean “un verdadero contrapeso a los excesos de poder del gobierno”, como mencionaba frecuentemente don Ricardo Margáin Zozaya.

En la actualidad los organismos del sector privado creen ingenuamente que con tener acuerdos o firmar convenios con el Gobernador o alcalde en turno podrán hacer que estos cumplan con sus compromisos, cuando solo reaccionan a través de “la presión mediática”.

Por ello ahora que se acerca la elección estatal del 2021 es conveniente pensar en tres objetivos importantes:

Evitar que Morena o sus aliados ganen diputaciones federales para apoyar con ello el rescate de la división de poderes en el Congreso federal, llevar al mejor equipo al gobierno, y lograr que los organismos del sector privado salgan de su letargo y cumplan con su delicada misión y sean bastante más exigentes con los políticos.

Es algo inaudito que las cámaras empresariales, miembros del consejo de Metrorrey, hayan avalado la compra de vagones alemanes chatarra con 40 años de uso, poniendo así en riesgo la seguridad de sus propios trabajadores.

Si pensamos en el bien de Nuevo León y del país, sobre todo en estos tiempos de grandes retos, es indispensable que dejando de lado egoísmos e intereses personales y grupales, los partidos de oposición formen un bloque o coalición y se decidan por un(a) candidato(a) común.

Nos referimos al PRI, PAN, MC, y PRD, que poniéndose de acuerdo en lo anterior, también pueden negociar integrar el mejor equipo posible entre funcionarios públicos estatales y municipales.

De los candidatos mejor posicionados y en orden alfabético, Adrián de la Garza (PRI) tiene experiencia y capacidad, se dice que cuenta con el mayor “guardadito” de todos para financiar la elección, y ya contrató a uno de los mejores “campañeros” del país, aunque también se comenta que no cuenta con la suficiente autonomía por pertenecer al equipo del ex Gobernador Rodrigo Medina.

Clara Luz Flores (independiente) quien lidera las encuestas es “un buen producto” aunque le falta “una buena marca” que la represente. Ha demostrado ser una excelente alcaldesa, y dentro de sus logros tiene el haber implementado un sistema de seguridad pública muy exitoso en Escobedo, aunque se menciona también que pudiese tener una fuerte influencia de su esposo.

Ildefonso Guajardo (PRI) es el que tiene las mejores cualidades para el puesto de Gobernador, aunque no es precisamente el mejor candidato, y posiblemente ganaría la elección solo con la coalición de los cuatro partidos de oposición. Cuenta con muy buena experiencia en el sector público, tiene “sentido de propósito” y “autonomía” y es un hombre sencillo que no ha caído en el pecado de la soberbia.

Samuel García (MC) es muy buen candidato, activo y persistente, pero le falta madurez, lo que ha provocado que cometa varios errores muy costosos y como se dice que un buen líder debe tener “humildad y determinación”, Samuel no cumple con la primera condición, por lo que probablemente tendrá que esperar mejores tiempos.

Víctor Fuentes (PAN) también cuenta con una muy buena experiencia política ya que ha sido diputado local por Nuevo León (2009), diputado federal (2012), Alcalde de San Nicolás (2015) y a partir del 2018 se desempeña exitosamente como Senador de la república.

Ha llegado “la hora de Nuevo León”, para que la entidad vuelva al camino del desarrollo sustentable y sus habitantes recuperen una calidad de vida acorde con su esfuerzo.

Motivemos a los organismos empresariales, partidos políticos, sindicatos, iglesias, medios de comunicación y demás aliados de la libertad y de la democracia, para que actúen y cumplan con la responsabilidad que demanda este trascendental momento histórico.

 

Suscríbete a nuestro newsletter.

Cerrar